No Sentí Nada Pero Morí

Y así es como yo imagino sus ultimas palabras… se tomó la vacuna y pues orgullosamente murió.

Thomas Lee Flanigan pensó que el chiste éramos nosotros, pero pagó con su vida como muchos otros.

Lo hice por el jugo de naranja gratis. Estoy bastante seguro de que la aguja tenía unos treinta centímetros de largo. La buena noticia es que no sentí que el microchip entrara, pero ahora puedo escuchar las estaciones de radio locales.

Segunda dosis. El microchip funciona bien. Mi mente está siendo asumida lentamente por la mente colmena. Estamos bien. La resistencia es inútil.

31-10-1972 – 27-04-2021

Le duró la estadía de la vacuna solo de tres a cuatro meses.

Solo busquen su nombre, y les aparecerá mucha información de esto. Con orgullo vino y con orgullo se fue. Esperemos que tenga su jugo de naranja gratis en el más allá.